Un camino hacia la integración barrial

Un camino hacia la integración barrial

Es un proyecto que impulsa el ordenamiento urbanístico y la integración del barrio de Liniers, logrando una convivencia pacífica. El paseo se ubicaría en la calle José León Suárez, entre la Avenida Rivadavia y la calle Ventura Bosch, y en la calle Ibarrola, entre la calle Montiel y la Avenida General Paz.

Uno de sus puntos principales es “generar un espacio de expresión cultural, turístico y gastronómico ligado a las comunidades bolivianas y peruanas que allí residen y desarrollan su actividad comercial”.

El proyecto analiza los fundamentos con los que se transformó la estructura del barrio de Liniers desde la década del 90 con la instalación de la comunidad boliviana, su cultura, sus platos tradicionales y sus costumbres. En las cinco cuadras que desarrolla su actividad existen negocios dispuestos en pequeños locales que sobresalen hasta mitad de la vereda. Integradas por verdulerías de barrio y pequeños puestos callejeros.

Los comerciantes utilizan sus vestimentas típicas, los vendedores esperan la llegada de clientes ansiosos por llevarse ajíes de todas las variedades e intensidades, habas, arvejas, papines de todas las clases, chicha morada (para hacer el jugo), frutas tropicales, cilantro, Inca Cola, choclo negro y colorado, alubias, leche evaporada y semillas de toda clase para preparar los platos típicos de Bolivia.

Los restaurantes que están instalados preparan comidas típicas como sopa de maní, un picante de cerdo o de pollo o de otras recetas tradicionales, como el falso conejo, chairo paceño y salteñas bolivianas (empanadas), acompañadas de una cerveza al tiempo o un jugo de durazno servido en bolsa. También se ofrece una gran variedad de comidas rápidas típicas de La Paz, entre la que se destaca la salchipapa.

Cabe poner de relieve la gran concurrencia de extranjeros y de vecinos del barrio cuya demanda se ve justificada en la oferta de una amplia gama de productos típicos.

El proyecto de ley denominado “Paseo del Altiplano” tiene por objeto trabajar por la integración del barrio de Liniers, entendiendo como “integración” el fenómeno que sucede cuando un grupo de personas unen al mismo a alguien que está por fuera, sin importar sus características y sin fijarse en las diferencias. El acto de la integración es muy importante para todas las sociedades porque acerca a sus integrantes a la convivencia, a la paz y a la vida en armonía.

La integración es lo opuesto a la discriminación y a los actos a través de los cuales algunas personas sufren el desprecio y el aislamiento social. Para que se produzca una integración sensata y duradera, las personas deben dejar de lado prejuicios, miedos, temores o dudas sobre el otro, lo cual no siempre es fácil pero sí, posible. Los prejuicios son siempre infundados y se propone, con este proyecto, combatir esta realidad que vive el barrio de Liniers.

A lo largo de la historia, los procesos de integración entre comunidades, pueblos y naciones ha contribuído a épocas de paz y bienestar social.

Por otro lado, establece que el Poder Ejecutivo llevará adelante mejoras urbanísticas en la vía pública, teniendo en cuenta el diseño de las comunidades del Altiplano. También indica la incorporación de medidas para alcanzar mayor seguridad y limpieza, mejorar la accesibilidad y eliminar el comercio ilegal.

Una de las claves de este proyecto es que intenta transparentar algunas actividades que, producto de la ilegalidad y el desamparo del Estado de la Ciudad de Buenos Aires, deberían impedir algunas situaciones que muestran los fines de semana una suerte de tierra arrasada. La basura y el tránsito deben ser abordados de manera fundamental para evitar la usurpación del espacio público.

El referente de la Junta Comunal de la Comuna 9 por la Coalición Cívica, Roberto Braccini, afirmó que: “Estamos en un muy buen momento para encarar esto seria e integralmente. Dejar la xenofobia de lado y lograr un espacio que si lo encaras de un lugar urbanístico, solucionas todos los problemas alrededor”.

Por último, Roberto Bracchini plantea que la situación es ideal para que el Ministerio de Justicia y Seguridad aborde el proyecto beneficiando la integración de la Policía de la Ciudad con las necesidades de seguridad que plantean los vecinos ante cada encuentro con las autoridades de la Comuna 9.

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