BOEDO: TIROTEO CON DOS MUERTOS

BOEDO: TIROTEO CON DOS MUERTOS

Los dos hombres, de nacionalidad peruana, fueron interceptados en el cruce de Castro Barros y Chiclana. Los atacantes dispararon más de 30 balazos. No hubo robo ni advertencia previa: la sospecha es que se trató de un ajuste de cuentas. El taxista se salvó de milagro.

VIOLENCIA CUERVA

Dos hombres fueron asesinados a balazos y un taxista que los trasladaba resultó herido en un brazo tras ser atacados por un grupo de personas que efectuó más de 30 disparos en el barrio porteño de Boedo.

El hecho ocurrió alrededor de las 23.30 del sábado, en el cruce de Castro Barros y avenida Chiclana. A esa hora, un llamado al número de emergencias 911 alertó sobre la presencia de tres heridos que iban en un taxi Chevrolet Meriva, patente GAN-938. Al llegar al lugar, los efectivos de la Policía Metropolitana constataron que estas personas habían sido atacadas a tiros y que dos de ellas estaban gravemente heridas, por lo que llamaron al Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME).

Alberto Crescenti, director de la entidad, contó que dos hombres fueron trasladados de urgencia al Hospital Penna debido a que tenían “múltiples impactos” de bala en el cuerpo.

Además, el taxista, de 57 años, recibió un disparo en el brazo derecho y luego de ser atendido en el mismo centro asistencial fue dado de alta.

Los dos heridos de gravedad, de 40 y 32 años, ambos de nacionalidad peruana, murieron en el hospital durante la madrugada como consecuencia de las lesiones sufridas.

Los investigadores determinaron que los fallecidos habían tomado el taxi en el barrio de Abasto y que cuando frenaron en un semáforo se les puso un auto a la par. “Bajaron entre dos o tres personas, todavía no está el número exacto, y sin mediar palabra, comenzaron a disparar”, contó una fuente policial. Escaparon sin robar nada, por lo que la principal hipótesis es que fue un ajuste de cuentas.

Policía Científica realizó los peritajes correspondientes y secuestró al menos 30 vainas servidas que servirán para peritarlas en caso de que se secuestren armas de fuego.

Además, los investigadores hicieron un relevamiento en la zona en busca de cámaras de seguridad para determinar cómo fue el ataque, en qué vehículo se movilizaban y cuál fue el camino que tomaron para escapar.

En tanto, un hombre que se identificó como Osvaldo contó a la prensa que “fue una balacera terrible, más de cuarenta disparos, los chicos de la estación de servicio se fueron corriendo para atrás porque no se veía de donde venían las balas”, relató el testigo, quien agregó que pensó que “eran fuegos artificiales”. El hombre destacó que el taxista “salvó la vida de milagro” ya que el parabrisas “tiene un disparo en el lado derecho y otro en el izquierdo porque quiso acelerar para escapar”.

Por su parte, Alberto, otro taxista que en el momento del ataque estaba “a tres cuadras del lugar”, dijo que “escuchó muchos disparos” y cuando pasó por el lugar ya estaba la policía. El hecho es investigado por personal de la Comuna 4 de la Metropolitana en jurisdicción de la comisaría 34ª de la Policía Federal.

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