DESCUBREN IRREGULARIDADES EN “LA PAPELERÍA” DEL LOCAL DERRUMBADO EN PALERMO

DESCUBREN IRREGULARIDADES EN “LA PAPELERÍA” DEL LOCAL DERRUMBADO EN PALERMO

Descubren graves falencias en la habilitación y los controles al local de Palermo

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Tras la reunión del titular de la Agencia de Control con los legisladores porteños, quedó evidenciado que Beara, el boliche cuyo vip se derrumbó, no tenía una habilitación correcta. También que no se hicieron inspecciones los jueves por la noche, cuando el local ofrecía shows en vivo. Ya se habla de la renuncia de Martín Farrell, el director responsable.

El interior del local Beara, donde se puede observar el techo que se derrumbó.
El interior del local Beara, donde se puede observar el techo que se derrumbó.

Ni el expediente de la habilitación, ni las actas de inspecciones. Para sorpresa de los diputados, el Jefe de la Agencia de Control, Javier Ibañez, se presentó en la Legislatura porteña, sin estos elementos, a dar explicaciones por el derrumbe en el local de Palermo que provocó la muerte de dos chicas y dejó un saldo de 25 heridos.

Acompañado por la segunda línea de la Dirección General de Habilitaciones -su titular Martín Farrell se encuentra de viaje, igual que el Jefe de Gobierno-, Ibañez no pudo responder las principales preguntas de los legisladores opositores.

En primer lugar, no presentó el expediente de habilitación del local, sino sólo su carátula. Tampoco llevó a la reunión las nueve actas de inspección que el gobierno porteño declaró públicamente que se hicieron. En este punto, se cuestiona particularmente que no se haya inspeccionado ningún jueves por la noche, cuando el boliche en su sitio web, anunciaba para esos días “shows en vivo” desde 2009.

El titular de la Agencia de Control, Javier Ibañez, rodeado por Enzo Pagani, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
El titular de la Agencia de Control, Javier Ibañez, rodeado por Enzo Pagani, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.

Por otro lado, el local Beara figura en el registro de la Agencia de Control como “sala de fiestas privadas”, una denominación que existe en el Código de Edificación, pero que no tiene un correlato preciso en el Código de Habilitaciones.

“Le preguntamos a Ibañez si eso se equipara a un boliche clase A, pero no supo responder. Eso significa que si va un inspector al lugar, no cuenta con una norma clara sobre qué debe controlar”, explicó a LPO el diputado Gonzalo Ruanova (Nuevo Encuentro).

La legisladora y presidenta de la Comisión de Vivienda, Rocío Sánchez Andía también se mostró indignada y cuestionó: “Me preocupa que el gobierno porteño no pueda darnos la información que requerimos, y que el titular del área no tenga claro siquiera cómo se habilitó el local”.

“Entramos a la reunión sabiendo que había problemas y nos vamos con la certeza de que la situación es gravísima”, concluyó el diputado Fernando Sánchez (Coalición Cívica) y agregó: “Hay más de 100 locales que están mal habilitados y conllevan peligro para la gente. Controles y habilitaciones siempre fueron cajas y lo siguen siendo en el gobierno de Macri. Ahora se las reparten entre sus funcionarios”.

El área de habilitaciones, la más oscura

Esta tarde, todas las miradas apuntaron a Martín Farrell, el titular de la Dirección General de Habilitaciones y Permisos de la Ciudad. Incluso, se habla de que pese a que está de viaje, desde el gobierno porteño ya se le habría pedido la renuncia.

Es que Farrell es responsable de la entrega de los permisos de excepción para que los bares puedan en alguna ocasión, brindar un show o un recital. Esta “excepción” se logra a través de la Resolución 1010, una norma –que según ya denunció LPO en el mes de mayo- era vox populi que se otorgaba a cambio de coimas, y sin mayores controles edilicios.

Fuentes de la Agencia de Control precisaron que “la 1010 es una excepción y como tal puede darse una vez o dos, pero jamás 20 días en un mes. En ese caso, el local debe hacer los cambios que dictaminan las normas para poder ser catalogado como “boliche Clase C” y entonces si, ofrecer shows y recitales”.

Como parece que “la entrega de la 1010” a propietarios de bares nocturnos y locales era parte de la cotideaneidad de la Agencia, los legisladores opositores le solicitaron a Ibáñez que el próximo lunes se presente nuevamente ante ellos, con el registro de cuántas veces Farrell otorgó este permiso en los últimos dos años.

Otra vez, la Agencia de Control

Desde el gobierno porteño, cada vez son más los dirigentes que admiten sotto voce que fue “un error político” la creación de esta Agencia, por la que ya pasaron cuatro jefes (Federico Young, Juan Pablo Bourlot, el “renunciado” Oscar Ríos luego del derrumbe de Villa Urquiza, y ahora el ingeniero proveniente de Techint, Javier Ibañez).

La ausencia de un responsable político directo -de acuerdo al organigrama oficial la dependencia está bajo la órbita del ministerio de Justicia y Seguridad, pero Guillermo Montenegro no piensa aparecer a dar la cara en este momento- sólo provocó mayor descontrol en su funcionamiento.

“Una agencia autárquica puede funcionar en el área informática, o bien ocuparse de la recuperación del teatro Colón; pero nunca para cubrir el área de inspecciones del gobierno porteño, una lugar que históricamente anida nichos de corrupción”, explicaron a LPO fuentes del PRO.

Sin embargo, y pese a que en el lapso de un mes se produjeron dos derrumbes que culminaron en tragedias, nadie desde el oficialismo va a admitirlo públicamente.

Un dato que también explica el mal funcionamiento de esta Agencia, es que nunca, desde su creación a fines de 2007, se realizaron los concursos públicos para designar nuevos directores generales. “No hay intención de profesionalizar el sistema de control, por el contrario, se sostiene en el cargo a personas que en complicidad con el gremio municipal, se comportan de manera irregular con los permisos”, confió a LPO una fuente interna de la Agencia.

fuente: La Política Online

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