OTRA PELEA INTERNA DE LA BARRA DE NUEVA CHICAGO: 1 MUERTO

OTRA PELEA INTERNA DE LA BARRA DE NUEVA CHICAGO: 1 MUERTO

otro hecho de violencia con un muerto de saldo en la interna de la barra

ESE TORO ENAMORADO DE LA VIOLENCIA

GUSTAVO GRABIA ggrabia@ole.com.ar

Federico Orlando López, el barra de Chicago herido de bala en la previa del partido, falleció luego de agonizar varias horas en el Hospital Santojanni. Tenía 30 años y una hija de 11. El fútbol, otra vez de luto.

Los amigos de Federico, durante la tarde, en la puerta del Hospital Santojanni.
Los amigos de Federico, durante la tarde, en la puerta del Hospital Santojanni.

Por estas horas, Chicago debería estar disfrutando del triunfo en su primer partido en casa en su regreso a la B Nacional. Y el fútbol argentino debería estar discutiendo sobre offsides, penales… Pero nada de eso puede suceder cuando una vez más, la realidad golpea dejando a la pelota en un segundo plano. A ocho días de la reanudación del fútbol oficial, la lista de víctimas fatales por la violencia sumó a Federico Orlando López, un adolescente de 30 años, asesinado en medio de la interna de la barra de Nueva Chicago. Federico pertenecía a Las Antenas. Su supuesto asesino, Juan José, lidera una de las facciones del barrio Los Perales. La pelea, como siempre, mezcla negocios espurios, protección política y, como mínimo, mala praxis policial. Y desnuda, una vez más, a un gobierno impotente para hacerle frente a una problemática que creció exponencialmente en la última década.

La batalla se dio dos horas antes del partido frente a Guaraní Antonio Franco. Dejó cuatro heridos de bala y un muerto. Y la promesa de que esto es sólo el comienzo. La realidad, además, viene a destrozar una frágil paz que se había pactado en Mataderos dos años atrás.

Esa paz no duró mucho. Tras aquella batalla del 20/8/12 en Mataderos en la previa del partido con Gimnasia (J), los grupos de la barra de Chicago pactaron una tregua. Tenían un motivo importante: la política unía lo que los negocios del tablón dividían. El grupo histórico de Los Perales trabajaba para el kirchnerismo (Javier Miranda, su líder, entró al Indec por Guillermo Moreno), sus rivales de Las Antenas estaban con el sciolismo, los de Oculta y Tablada hacían fuerza para La Cámpora y la dirigencia del club encabezada por Sergio Ramos era cercana al Frente para la Victoria. Tras aquella guerra que terminó hasta con dos policías heridos de bala, quedó fuera de la popu el bando más joven de Los Perales, con lazos umbilicales con los punteros PRO de Mataderos y regenteado por el Croto Mauro y Juan José. A ellos se les puso derecho de admisión.

El acuerdo sirvió de base para que Chicago levantara institucional y deportivamente. Y nadie preveía cambios. En la primera fecha la facción de Las Antenas y algunos de la vieja guardia de Los Perales viajaron a Mardel al debut con Aldosivi. Pero éste es un torneo con mucha plata en juego porque da grandes chances de subir a Primera (en una semana ya hubo, con la de Patronato y Sportivo Belgrano, tres internas tremendas en esta categoría). Y los pibes de Los Perales decidieron ir por su parte, envalentonados con la chance de que en las elecciones de diciembre cambie el color político que gobierna al club, tras el lanzamiento de Roberto Vila como candidato a presidente. Vila es subsecretario de gestión administrativa de la Legislatura Porteña y está apuntalado en su intento de presidir Chicago (del que fue secretario en 02/03) por su jefe político, Cristian Ritondo, y el legislador Roberto Quattromano.

Así, Juan José, capo de los más pibes, habló con Javi Miranda para regresar. Todos son del barrio, todos podían morder su parte. El favor se pagaría en 2015: si el kirchnerismo pierde, la vieja guardia de Los Perales no quedaría huérfana de poder. Con este marco, Miranda habló con el hermano de Aldo Baralda, el histórico jefe de Las Antenas asesinado el 18/1/12 en la guerra interna. Y éste aceptó que podían volver todos menos el Croto Mauro, a quien apunta como el supuesto homicida de su hermano. A los pibes de Los Perales no les pareció justo. Entonces fueron tres horas antes del partido al puesto de chori que responde a Javi en Eugenio Garzón y Andalgalá, a seis cuadras del estadio. Y esperaron a que llegaran los de Las Antenas, que arribaron en dos colectivos de la línea 63. De la discusión pasaron a los golpes y Juan José, al que la Policía ya tendría cercado, sacó un revólver y empezó a disparar mientras propios y extraños huían del lugar. Fueron 15 tiros y cinco dieron en barras de Las Antenas. Dos los sufrieron en las piernas, dos en los brazos y fueron atendidos y dados de alta en el hospital Santojanni. Federico López recibió un balazo en el abdomen, fue operado y no pudieron salvarlo.

(fuente: Ole)

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