TRAGEDIA DE CROMAÑÓN: A DIEZ AÑOS, EL RECUERDO Y EL REPUDIO A LA CANDIDATURA DE IBARRA

TRAGEDIA DE CROMAÑÓN: A DIEZ AÑOS, EL RECUERDO Y EL REPUDIO A LA CANDIDATURA DE IBARRA

En toda la historia de este país no hubo nunca una tragedia por causas no naturales con un número de víctimas como el de Cromañón: 194 muertos. Las consecuencias de aquella tragedia fueron políticas, sociales, económicas y psicológicas.  

Aquella madrugada del 30 de diciembre de 2004 se transformó en la peor fecha: fue el incendio del boliche Cromañón, del que hoy se cumplen diez años. Una bengala lanzada en el medio de la muchedumbre que coreaba las canciones de Callejeros provocó que la media sombra que revestía parte del techo del boliche Cromañón se prendiera fuego al instante.

En segundos, devino el desastre. Las puertas del lugar estaban cerradas desde afuera, y muchos jóvenes no pudieron salir del lugar. 

Muchos murieron asfixiados, otros aplastados. Las sirenas de las ambulancias sonaban mientras cantidad de personas, que habían zafado del desastre, ayudaban a sacar a sus amigos: muchos de ellos quedaron tirados en el asfalto de las calles de Once semidesnudos, víctimas del fatídico humo.

Las víctimas de la tragedia de Cromañón apuntaron contra Aníbal Ibarra, Omar Chabán y la banda Callejeros como los culpables del hecho ocurrido hace 10 años y responsabilizaron a la Justicia por su accionar.

“La Justicia tiene una deuda con nosotros”, afirmó Nilda Gómez, madre de una de las víctimas, y luego explicó que “la carátula de estrago culposo es mentirosa, porque eso sería como un accidente, pero no lo fue”.

Y apuntó contra el exjefe de Gobierno. “Ibarra preparó una trampa mortal, y ahora está tratando de victimizarse con su discurso”, dijo Gómez, y recordó: “Sus inspectores tendrían que haber cerrado Cromañón, y la Policía cobró una coima que pagaron Chabán y Callejeros”.

El exjefe de Gobierno, Ibarra, declaró que “avanzaron” sobre su “destitución porque quisieron quedarse con mi Gobierno. La política exacerbó a algunos familiares. Aunque, reconozco, que se pudieron hacer mejor las cosas. Pero eso sí, corrupción en la Ciudad no hubo.”

“El tiempo nos pone una distancia que nos permite reflexionar desde otro lugar. Cromañon fue la tragedia más importante por causas no naturales. Hubo un antes y un después. Pero hubo muchas mentiras y se han ocultado verdades igualmente”, remarcó.

Y se refirió, también, a la posición de algunos familiares. “Desde el primer día entendí su dolor. Lo compartí y sufrí. Creo que nos debemos todos un debate que nunca se dio sobre las causas y de cómo evitarlo”, agregó.

 En ‘Twitter’, se publicaron varias críticas contra el ex jefe de Gobierno:

 

raúl acosta‏@bigoteacosta

La nota de @anibalibarra sobre cromagnon es deliciosa.parado sobre los muertos sugiere que se usó la tragedia para que gane @mauriciomacri

 

Matías Méndez ‏@mmendez

A diez años de Cromañón, Aníbal Ibarra escribe sobre “mezquindad política”. Aníbal Ibarra. Sí, Anibal Ibarra. Cinismo 

 

Elisa Carrió. ‏@ElisaCarrio2015 

“Los Kirchner son un asco. Pasó lo de Cromañon y se escondieron en el Calafate y ahora presentan a Ibarra como candidato” Una Sobreviviente.

 

Guillermo Fechenbach ‏@guillefechen

Si no hubiese sido por mis controles, Cromañón hubiese sido peor”, dice Aníbal Ibarra. Siempre se puede ser un poco más basura.

 

Pero el exjefe de Gobierno, destituido tras el incendio, no acusa recibo. Todo lo contrario. El diario ‘La Nación’ publica hoy una nota titulada “Mi verdad sobre Cromagnon”, donde dice entre otras cosas:

 

“(…) En estos años se dijeron muchas mentiras y se omitieron muchas verdades.

 Esa noche en Cromagnon (un lugar cerrado) entraron -y se dispararon dentro del local- muchas bengalas (también petardos, foguetas de tres tiros y candelas de treinta). Esa noche entró el triple de gente permitida para ese local. Esa noche una de las salidas de emergencia estaba cerrada con candado.

 ¿Y por qué pasaron estas cosas? Porque la policía -que estaba en el lugar esa noche y todas las anteriores- permitió, con pleno conocimiento, que se ingresaran y dispararan cientos de bengalas en el techo de un lugar cerrado. Porque la codicia empresarial llevó a que vendieran el triple de entradas para poder ganar más plata en una sola noche. Porque los encargados del local cerraron la salida de emergencia con candado, para que no pasara gente sin pagar. Y porque funcionarios de la Policía Federal cobraban coimas para no controlar todas estas cosas. Para mirar para el costado. Estos funcionarios de la Federal, que tenían la obligación legal de evitar que entraran bengalas, de evitar que las tiraran, de controlar que entrara la gente que tenía que entrar y no el triple, que no ingresaran menores de edad, que la salida no estuviera cerrada con candado, veían cómo sucedían todas estas cosas, pero miraban para el costado. Porque recibían plata para n o hacer lo que la ley mandaba. Un subcomisario de la comisaría 7a. fue condenado por ello y recibió la pena más alta, apenas inferior a la de Chabán.

Cuando uno pregunta por qué ocurrió lo de Cromagnon, algunos piensan que “por la corrupción de los funcionarios”. Sí, efectivamente hubo corrupción. Pero no de los funcionarios del gobierno de la ciudad. De hecho, no hubo un solo funcionario de la Ciudad condenado (en rigor, ni siquiera acusados ni procesados siquiera) por corrupción. Todos los demás involucrados en la causa fueron condenados por pagar o recibir coimas.

 ¿Por qué nunca se habló de esto? Porque la intención de algunos sectores políticos, con fuerte respaldo mediático, no era la búsqueda de la verdad, sino quedarse con un gobierno entrando por la ventana, en contra del voto popular (la mayoría de los porteños se oponía a la destitución) y sin esperar los fallos judiciales. Un gobierno que le había ganado dos veces a un modelo de ciudad representado por Cavallo y luego por Macri, que había atravesado la peor crisis económica que recuerde el país, que contaba con altísimos índices de aprobación. Como no pudieron ganar en las elecciones, utilizaron el dolor de personas que habían perdido a sus seres queridos para lograr lo que no podían con el voto popular.

 Porque mientras estábamos organizando las tareas de emergencia, coordinando las ambulancias, los listados de víctimas, las camas en hospitales y clínicas, había dirigentes que miraban la tragedia por televisión mientras pensaban cómo sacar ventaja política. Y para esto necesitaban ocultar responsabilidades que no fueran del gobierno de la ciudad e inventar hechos que golpearan al gobierno que yo encabezaba.

 Una de las mentiras que se repitieron cientos de veces fue que yo no estuve esa noche. Es falso. Apenas me enteré de la tragedia, sin siquiera información sobre su verdadera magnitud, fui conduciendo mi propio auto a Defensa Civil, donde funcionaba el Centro de Operaciones de Emergencias. (…)

 No estuve en el lugar de la tragedia hablando con los medios, lo cual es bien distinto.

 (…)

Días después de la tragedia me encontré con familiares y sobrevivientes, en pequeñas reuniones en las que pudimos intercambiar pareceres, dolores y pudieron preguntarme y decirme todo lo que necesitaban. De esas reuniones no hay una sola foto porque el compromiso era que no fueran públicas ni difundidas a la prensa, porque lo importante era escuchar a los familiares y no utilizar políticamente esos encuentros. No quisimos politizar la tragedia, como sí hicieron algunos sectores, manipulando y exacerbando el dolor de las víctimas.

 (…) la política y algunos medios hicieron que la tragedia de Cromagnon fuera asociada falsamente a la corrupción de los funcionarios porteños, para luego ir directo por la destitución del jefe de gobierno. Ése era y fue el verdadero objetivo.

(…)

Espero que luego de tantos años podamos hacer un análisis serio y profundo sobre las verdaderas causas que llevaron a la tragedia, esas causas que fueron ocultadas por intereses miserables.”

 

Sin embargo, el desvío de culpas que practicó Ibarra en el matutino porteño no convenció a nadie. Además de los tuits publicados más arriba, y otros cientos (imposibles de reproducir en su totalidad), esto se dijo: 

 

Game Of Grones ‏@FuriaPirata 

Después de 10 años de la tragedia de #Cromañon el sorete de Anibal Ibarra tiene el caradurismo de seguir haciendo política #Asco

 

#22F# FETCHEVES ‏@fetcheves

No puedo soportar escuchar hablar de Cromañon. Todavía siento el olor. Un desgarro cada testimonio.

 

RealTimeRating ‏@RealTimeRating 

Una de las (tantas) cosas indignantes de Cromañon es leer el “Anibal Ibarra 2015”. Queríamos decirlo.

 

Nacho Girón ‏@nachogiron

Cromañon NUNCA MÁS. Nunca más funcionarios, empresarios, policías y artistas negligentes y cara-rotas. 194 muertos. 

 

Pablo Carrozza ‏@pablocarrozza

Mata doble la injusticia pero más mata olvidar. A diez años Cromañón aún sigue latiendo.

 

Emiliano Verdun ‏@Veerdun

30/12/04 – 30/12/14

A 10 años de Cromañon, No olvido ni perdono. Justicia y que no se repita. 

 

NATI JOTA ‏@natijota  10 hHace 10 horas

Cromañón. 10 años tenía el 30/12/04. Esa noche me fui a dormir con titulares que decían “12 muertos”. Desperté varios años después con 194.

 

Iair Feierstein ‏@ifmedios 

10 años de Cromañon. Y aquella frase poguera suena más fuerte que nunca: Ni una bengala, ni un rocanrrol,a esos pibes los mató la corrupción

 

Javier el Psicólogo ‏@Psicologo_twt

Todos sabemos donde estábamos la trágica noche de Cromañon. Nunca la olvidaremos. Todos la sufrimos y todos seguimos esperando #Justicia

 

Juan Martinelli ‏@martinellijp 

Hace 10 años me toco cubrir cromañon. Todavía me sigo acordando del grito de los pibes q salían y se desmayaban en plena calle

 

Suena don osvaldo ‏@PilCura

A 10 años de cromañon, sigue la lucha por la justicia, ¿habrá jueces cumpliendo la ley? 

 

Gonzalo ‏@gonzacdb 

Otro 30 de diciembre. 10 años ya. Seguimos luchando por lo mismo. Que Cromañón no se repita nunca más.

 

EL RECUERDO Y EL RECLAMO CONTINÚAN

 

Los familiares y sobrevivientes de la tragedia de Cromañón reclamarán Justicia con actos y marchas, mientras la Cámara Federal de Casación Penal resolverá el 13 de marzo si los ex integrantes de Callejeros y ex funcionarios porteños, entre otros imputados, continúan en libertad.

Uno de los actos por el siniestro del 30 de diciembre de 2004 en el boliche de Once se hará a las 19 en Plaza de Mayo, donde los familiares y sobrevivientes leerán un documento y participarán de una misa en la catedral, para una hora después marchar hasta el lugar de la tragedia.

 El décimo aniversario se realizará a poco de la muerte del ex gerenciador del boliche Omar Chabán y en medio de la polémica que causó el ex cantante de Callejeros Patricio Fontanet al publicar en las redes sociales un cartel con un reclamo de justicia y de absolución de los integrantes del grupo, que fue considerado “una provocación” por los familiares.

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