CONTROL SOBRE LA CONTAMINACIÓN EN LA CIUDAD

En un par de meses los porteños podrán conocer en tiempo real cuál es la calidad del aire que respiran, y también se podrá saber cuán severa es la agresión acústica a que se ve sometida la población, todo ello gracias a un sistema de monitoreo distribuido que se instalará en distintos puntos de la Capital.

El Parque Roca fue el escenario para la presentación por parte del Gobierno de este equipamiento «ultra-tech». Fue durante una visita que efectuó el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, acompañado por el Ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, y por la ingeniera Graciela Gerola, titular de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad.

Allí fueron instaladas provisoriamente 42 Torres de Monitoreo Inteligente (TMI), que son estaciones de alto nivel tecnológico con capacidad para medir la concentración de carbono, ozono, benceno, humedad, ruido y otros factores del medio ambiente y enviar esa información en tiempo real a una central de procesamiento de datos.

Conocer en forma inmedita cuáles son los niveles de calidad de aire y de agresión sonora que registra la Ciudad permitirá a diferentes organismos contar con datos concretos para la toma de decisiones. Para ejemplificar, la ingeniera Gerola señaló que «un sistema de monitoreo equipado con esta tecnología podría ser de gran utilidad si se presentara una emergencia como la que se vivió en abril pasado», cuando la Ciudad sufrió la invasión de la nube de humo originada por la quema de pastizales en la zona del Delta.

El jefe de Gobierno destacó que «esto forma parte de nuestro compromiso para mejorar la calidad de vida de los vecinos», y apuntó que una de las estaciones de control ya está funcionando en la zona de La Boca para controlar «todo lo que tiene que ver con el Riachuelo en está área de la Ciudad, que es la más agredida en términos de contaminación ambiental».

En declaraciones a la prensa, Macri también manifestó su deseo de que la Secretaria de Medio Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, «empiece a acelerar los temas del Riachuelo tal como marcó recientemente la Corte Suprema de Justicia».

«Los equipos presentados hoy van a ser calibrados en una primera etapa en el Parque Roca para luego ser distribuidos en toda la geografía de la Ciudad y van a estar funcionando casi en plenitud en aproximadamente dos meses», estimó la titular de la Agencia de Control Ambiental.

Además de las torres de monitoreo se usarán cuatro estaciones llamadas EPA, que funcionan como laboratorios de captura y análisis de sustancias contaminantes presentes en el aire.

Dos de ellas ya fueron activadas, una en Parque Centenario y otra en Catalinas Sur «para medir el impacto del Polo Petroquímico de Dock Sud y del Riachuelo», indicó Gerola.

Los equipos fueron comprados a la firma italiana Unitec, e implicaron una inversión de 2,5 millones de euros. Cada EPA cuesta 274.000 euros, y cada TMI otros 46.000 euros. Nos llama la atención que ninguna empresa de nuestro pais pueda ser proveedora de este tipo de tecnología de sensado atmosférico y procesamiento de datos.

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